Renovadas por el interiorista español Lorenzo Castillo, las habitaciones y suites de Orfila conservan el encanto de este palacete del siglo XIX a través del color, los tejidos, las antigüedades y una cuidada mezcla de épocas. Cada una posee una personalidad propia, haciendo singular cada una de sus estancias.

El carácter de una clásica residencia madrileña permite que los eventos en este hotel en Chamberí tengan algo especialmente cercano. Salones comunicados con el jardín, luz natural, obras de arte, antigüedades y rincones que conservan la escala y la calidez de una casa crean el escenario; la gastronomía bajo la dirección de Mario Sandoval, las flores y una atención delicada desde el primer invitado hasta el último terminan de darle forma.

El equipo cuida cada ocasión; desde sus primeros preparativos, la mesa, el menú, los tiempos y esos pequeños detalles que hablan de quienes reciben. En Orfila, celebrar también es una forma de recibir.